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SÓLO CIENCIA

La importancia de saber ciencia

Tipos de ciencias

Tipos de ciencias

No todas las ciencias son exactamente iguales, de ahí la dificultad de elaborar una definición de ciencia que valga para todas. Los distintos tipos de ciencias se distinguen por el objeto de estudio, el método que emplean, las teorías con que se aproximan a la investigación y los resultados que obtienen.

Las ciencias formales son aquellas que no pueden comprobarse experimentalmente en la realidad. Trabajan con conceptos abstractos como los números.

Las ciencias empíricas sí tienen un correlato real en el mundo. En ellas, el conocimiento proviene de fenómenos observables y capaces de ser evaluados por otros investigadores que trabajen bajo las mismas condiciones.

Las ciencias sociales estudian el comportamiento humano y las sociedades. En ellas no es posible utilizar método tan riguroso, los fenómenos son más difusos y el punto de vista cambia bastante.

Las ciencias naturales (física, química, biología) estudian fenómenos naturales, incluyendo la vida. Trabajan con el método científico y nos dicen cosas acerca del mundo desde un punto de vista riguroso y ateniéndose a los fenómenos dados.

Las ciencias formales, especialmente las matemáticas, resultan vital para las otras ciencias. De hecho, los grandes avances en las matemáticas generalmente han conducido a avances críticos en ciencias como la física o la biología. Ciertas herramientas matemáticas son indispensables para la formulación de hipótesis, teorías y leyes, tanto para descubrir como para describir cómo funcionan las cosas (ciencias naturales) y cómo es que la gente piensa y actúa (ciencias sociales).

Esta definición de ciencia a veces se dice que corresponde a la ciencia pura, para diferenciarla de la ciencia aplicada, que se refiere a la aplicación de la investigación científica ante necesidades humanas específicas.

La navaja de Occam

La navaja de Occam es un principio de tipo filosófico que es atribuido a Guillermo de Occam, el cual dice que  "En igualdad de condiciones, la explicación más sencilla, suele ser la correcta". Dicho esto, deducimos de ello que en una situación en la cual hay dos teorías que tienen las mismas consecuencias, la más simple tiene más posibilidades de ser la correcta.

Este principio es utilizado sobre todo en ciencia para ayudar a los científicos durante el método científico en sus investigaciones y desarroyos de modelos científicos.

La navaja de Occam no es considerado un principio irrefutable, ya que la explicación más simple es la más probable, pero ello no quiere decir que esta sea la verdadera, en algunos casos la explicación compleja puede ser perfectamente la verdadera.

El principio es fundamental para el reduccionismo metodológico. Occam fue el primero en utilizar este principio de forma filosófica. Este principio no es solamente metodológico, ya que posee características gnoseológicas (teoría del conocimiento) y ontológicas (parte de la metafísica que estudia cómo se ha formado todo lo que hay).

La filisofía de Occam se contraponía a la de Platón, por ello el nombre de esta teoría viene de que Occam "afeitaba como una navaja las barbas de Platón", al eliminar muchas de las entidades ontológicas en las cuales estaba basada la filosofía platónica. De esta manera se enfrendo a muchas tesis sustentadas por la escolástica y rechazó el principio de individualización.

Usos en disciplinas:

·En economía: se utiliza en la teoría microeconómica del comportamiento del consumidor.

·En lingüística: fue utilizado para la revisión de la adecuación explicativa de la gramática generativa de Noam Chomsky. La teoría pasó de sostener la adquisición del lenguaje por medio de un gran número de reglas complejas a explicarlo por la existencia de unos pocos principios parametrizables.

·En teología: Guillermo dijo que o era necesario postular más entes de los necesarios.

·En biología: algunos creacionistas lo usan para defender sus criterios, ya que siempre es más fácil decir que un dios lo ha creado todo que ir investigando la formación de cada cosa en cada caso. Los defensores de la teoría de la evolución (Darwin) afirman que la selección natural se vale por sí sola para explicar las distintas causas de la creación y usan la navaja de Occam para eliminar las explicaciones extranaturales de los fenómenos naturales.

·En estadíctica: el principio tiene aplicaciones de importancia en el análisis exploratorio de modelos de regresión lineal múltiple.

La navaja de Ockham

La navaja de Ockham

Es un principio metodológico y filosófico atribuido a Guillermo de Ockham (1280-1349).

Cuando dos teorías en igualdad de condiciones tienen las mismas consecuencias, la teoría más simple tiene más probabilidades de ser correcta que la compleja : "En igualdad de condiciones, la explicación más sencilla, suele ser la correcta".

En ciencia, este principio se utiliza como una regla general para guiar a los científicos en el desarrollo de modelos teóricos. En el método científico, la navaja de Ockham no se considera un principio irrefutable de la lógica, y ciertamente no es un resultado científico. «La explicación más simple y suficiente es la más probable, mas no necesariamente la verdadera», según el principio de Ockham. En ciertas ocasiones, la opción compleja puede ser la correcta. Su sentido es que en condiciones idénticas, sean preferidas las teorías más simples. Otra cuestión diferente serán las evidencias que apoyen la teoría. Así pues, de acuerdo con este principio, una teoría más simple pero menos correcta no debería ser preferida a una teoría más compleja pero más correcta.

Quizás la propuesta más conocida sea la que sugirió el mismo Ockham: cuando dos teorías tienen las mismas consecuencias, debe preferirse la teoría que postule la menor cantidad de entidades.

El origen del término ‘La navaja de Ockham’ apareció en el siglo XVI, y con ella se expresaba que mediante ese principio, Ockham «afeitaba como una navaja las barbas de Platón», ya que de su aplicación se obtenía una notable simplicidad ontológica.

Este principio actualmente se aplica en distintas disciplinas como en economía, lingüística, teología, biología, informática y estadística.

La Navaja de Ockham se ha encontrado con multitud de oposiciones por parte de quienes la han considerado demasiado extrema o imprudente (anti-navajas de Ockham). El primero en cuestionarla fue el filósofo Walter of Chatton.

La navaja de Ockham

La navaja de Ockham

Lo que se conoce como la navaja de Occam era un principio muy común en la filosofía medieval y no tuvo su origen con William, fraile franciscano y filósofo oriundo de Ockham, pero debido al uso frecuente que éste le daba a dicho principio su nombre acabó inseparablemente ligado a él.

Este principio dice que la explicación más simple es preferible sobre aquella que es más complicada y que esa explicación debe ser primeramente propuesta con relación a conceptos ya conocidos. Otra forma de verlo es decir que las pocas suposiciones que se necesitan para apoyar una explicación de algo, es lo mejor.

Este principio es usado por los ateos para rechazar la hipótesis del Dios Creador en favor de la evolución natural: si un Dios perfecto hubiese creado el Universo entonces tanto el Universo como sus componentes serían mucho más simples. William sostuvo que la teología natural es imposible. La teología natural utiliza solamente la razón para entender a Dios, mientras que la teología revelada se basa en las revelaciones de las Escrituras.

La navaja de Ockham se aplica a casos prácticos y específicos, englobándose dentro de los principios fundamentales de la filosofía de la escuela nominalista que opera sobre conceptos individualizados y casos empíricos.

La navaja de Ockham

La navaja de Ockham

La navaja de Ockham (Occam), también llamada principio de economía de entes o como principio de parsimonia, es una regla del pensamiento racional que dice que en igualdad de condiciones entre varias hipótesis, la hipótesis explicativa más sencilla tendrá más posibilidades de ser verdadera.

¿Pero por qué el nombre de la navaja de Ockham? 

Se decía que Guillermo de Ockham «afeitaba como una navaja las barbas de Platón», ya que de su aplicación se obtenía una notable simplicidad ontológica, por contraposición a la filosofía platónica que «llenaba» su ontología de entidades.

Como se ha definido anteriormente, parece un principio sencillo, pero llevado a la práctica tiene varias dificultades:

1.- Es difícil delimitar cuando dos hipótesis explicativas están “en igualdad de condiciones”, aunque se suele entender que se refiere a la amplitud explicativa de las hipótesis.

2.- Otra condición relevante para que las hipótesis se consideren en igualdad de condiciones, es la coherencia o no con el marco explicativo ya asumido como cierto, es decir si la hipótesis es coherente con lo que se sabe.

3.- Otra complejidad que suele ser ignorada al aplicar este criterio es que este principio no dice que la hipótesis sencilla sea la verdadera, sino que es la que tiene mayor probabilidad de ser cierta. Esto es importante y no debe ser olvidado.

A pesar de la imposibilidad de generar una certeza total, el principio de la navaja de Ockam es imprescindible para un pensar racional sano. Obviar este principio nos haría caer en la paranoia o en la superstición.

La navaja de Occam

La navaja de Occam

Es un principio metodológico y filosófico enunciado por el fraile franciscano y filósofo inglés William of Ockham. Tal principio defiende textualmente que: “En igualdad de condiciones, la explicación más sencilla, suele ser la correcta”.  Por ello cuando se tienen dos hipótesis o teorías en las mismas condiciones,   aquella cuya explicación sea más fácil tiene más probabilidades de ser correcta, que la que tiene una explicación más compleja.

Este principio aunque no es irrefutable en el método científico, ya que a veces la opción más compleja de explicar acaba siendo la correcta, se ha utilizado durante muchos años como una regla general para los científicos en sus investigaciones y ha tenido mucha importancia en el desarrollo de la Ciencia.

Uno de los campos en el que éste principio ha sido utilizado por dos formas de pensar antagónicas es en la Biología. En la que algunos creacionistas se basaban en la Navaja de Occam, suponiendo que es más sencillo que un Dios haya creado todo a la teoría de la evolución.  En cambio, los defensores de la teoría de la evolución de Darwin apoyaban que era más sencillo la explicación evolutiva que se bastaba por sí sola sin tener que multiplicar las causas, y se apoyaban en que la propia navaja de Occam servía para anular muchos de los ganchos sobrenaturales de los fenómenos naturales, por lo que no admiten lo más complejo de todo, que es un Dios omnipotente como origen de toda la vida.

Aunque mucha gente ha confiado en este principio a lo largo de la historia, también ha tenido numerosas oposiciones. El primero en cuestionarla fue un contemporáneo de William, llamado Walter of Chatton que propuso la primera ley anti-navaja alegando que: “ Si tres cosas no son suficientes para verificar una proposición afirmativa sobre las cosas, una cuarta debe ser añadida y así sucesivamente.  Como él numerosas personas han sentido la necesidad de crear su propia anti-navaja como el filósofo David Kellogg Lewis, Immanuel Kant, Karl Menger hasta el propio Albert Einstein propuso su propia anti-navaja de Occam: “A duras penas se puede negar que el objetivo supremo de toda teoría es convertir a los elementos básicos en simples y tan pocos como sea posible, pero sin tener que rendirse a la adecuada representación de un sólo dato de la experiencia. Simple, pero no más simple.”

¿Qué es la navaja de Ockham?

La navaja de Ockham es como se conoce a un principio filosófico descrito por primera vez por Guillermo de Ockham, también OccamOckam, o varias otras grafías, fué un fraile franciscano y filósofo escolástico inglés a principios del siglo XIV. El concepto que describe es tan simple como revelador: "ante dos posibles hipótesis para explicar un suceso, es mucho más probable que la más sencilla sea la correcta y no la más compleja". Gracias a este concepto, Ockham “afeitó las barbas de Platón”, eliminando de su sistema filosófico multitud de entidades e idas innecesarias, ya que únicamente daban complejidad a algo que se podía explicar de un modo más sencillo.

La navaja de Occam

El principio es atribuido al fraile franciscano inglés del siglo XIV Guillermo de Ockham y es fundamental para el reduccionismo metodológico. Este principio ya formaba parte de la filosofía medieval aunque fue Ockham quien lo utilizó de forma filosófica. Sin embargo, no solamente es un principio metodológico sino que, además, tiene características gnoseológicas y ontológicas. En su forma más simple, el principio de Ockham indica que las explicaciones nunca deben multiplicar las causas sin necesidad.

La navaja de Ockhamprincipio de economía o principio de parsimonia, es un principio metodológico y filosófico. "En igualdad de condiciones, la explicación más sencilla, suele ser la correcta". Según esto, cuando dos teorías en igualdad de condiciones tienen las mismas consecuencias, la teoría más simple tiene más probabilidades de ser correcta que la compleja.

En ciencia, este principio se utiliza como una regla general para guiar a los científicos en el desarrollo de modelos teóricos, más que como un árbitro entre los modelos publicados. En el método científico, la navaja de Ockham no se considera un principio irrefutable de la lógica, y ciertamente no es un resultado científico. «La explicación más simple y suficiente es la más probable, mas no necesariamente la verdadera», según el principio de Ockham. En ciertas ocasiones, la opción compleja puede ser la correcta. Su sentido es que en condiciones idénticas, sean preferidas las teorías más simples. Otra cuestión diferente serán las evidencias que apoyen la teoría. Así pues, de acuerdo con este principio, una teoría más simple pero menos correcta no debería ser preferida a una teoría más compleja pero más correcta.

¿Qué se conoce como "navaja de Occam"?

¿Qué se conoce como "navaja de Occam"?

La navaja de Ockham es como se conoce a un principio filosófico descrito por primera vez por un monje franciscano y filósofo escolástico inglés Guillermo de Ockham, a principios del siglo XIV(finales de la Edad Media). Nació en un pueblo de Surrey,  con una extrema  pobreza en su vida, que finalmente terminó a causa de la peste negra.

El concepto que describe es tan simple como revelador: ante dos posibles hipótesis para explicar un suceso, es mucho más probable que la más sencilla sea la correcta y no la más compleja. Gracias a este concepto, Ockham “afeitó las barbas de Platón”, eliminando de su sistema filosófico multitud de entidades e idas innecesarias.

Este principio de razonamiento es conocido por varios: principio de economía, principio de parsimonia o de simplicidad.

En ciencia, se utiliza como una regla general para guiar a los científicos en el desarrollo de modelos teóricos, más que como un árbitro entre los modelos publicados. En el método científico, la navaja de Ockham no se considera un principio irrefutable de la lógica, y ciertamente no es un resultado científico.

La navaja de Ockham se aplica a casos prácticos y específicos, englobándose dentro de los principios fundamentales de la filosofía de la escuela nominalista que opera sobre conceptos individualizados y casos empíricos.

La navaja de Ockham

La navaja de Ockham proviene del filósofo inglés William Ockham, que aplicó la idea de navaja para eliminar los supuestos innecesarios de una teoría. Según este principio, para explicar un fenómeno determinado, si tenemos dos o más hipótesis, lo más razonable es aceptar el más simple; o sea el que presenta menos supuestos no probados. Este principio también es conocido como de parsimonia, que en esencia señala, que si ambas explicaciones están en igualdad de condiciones, no hay que tener en cuanta una explicación complicada si existe una más simple.

 Esto no quiere decir que la explicación más simple sea la más correcta sino que existen más probabilidades que sea cierta y que es preferible elegirla hasta que haya razones bien fundamentadas para adoptar una alternativa más compleja. La navaja de Ockham frecuentemente se utiliza en los debates científicos y filosóficos.

También se utiliza a menudo contra una serie de explicaciones dualistas que proponen la complejidad innecesaria de suponer un mundo mental y otro físico separados, para luego tener que hacer múltiples esfuerzos para explicar la relación de ellos entre sí.

La navaja de Occam

La navaja de Occam

Guillermo de Ockham (1280-1349) fue un pensador inglés, fundador de la escuela nominalista. Este fraile franciscano estudió en la Universidad de Oxford e impartio clases; el carácter innovador de sus enseñanzas hizo que nunca se le diera el grado de doctor y que entrara en un grave conflicto con la Iglesia.

Guillermo, llevo a cabo "la navaja de Occam" que es un principio metodológico y filosófico. Esto tambien es conocido como: principio de economía, principio de parsimonia o de simplicidad. Este principio fue formulado al final de la Edad Media, la denominacion de "Navaja de Occam" expresaba, que Ockham «afeitaba como una navaja las barbas de Platón». 

En el se da una regla del pensamiento que explica que unas hipotesis en igualdad de condiciones, la hipótesis más sencilla tendrá más posibilidades de ser verdadera.  

En multitud de ramas del conocimiento se ha utilizado este principio, como en la informática, la estadística o la economía. De hecho, se puede decir que ha pasado a formar parte de la cultura popular, ya que la mayoría de la gente opta por la simplicidad frente a la complejidad.

La Navaja de Occam

Guillermo de Occam (1290 Surrey – 1349 Baviera) fue un filósofo escolástico inglés, fundador de la escuela nominalista. Este fraile franciscano estudió en la Universidad de Oxford, en la que empezó a enseñar como bachiller desde 1317; el carácter innovador de sus enseñanzas hizo que nunca se le diera el grado de doctor y que entrara en conflicto con la Iglesia.

La filosofía nominalista parte de la crítica al racionalismo y a los conceptos universales: todo conocimiento está basado en la lógica, operando sobre la percepción sensorial de objetos individuales concretos; y no deben multiplicarse inútilmente los entes creando conceptos abstractos que no procedan de la experiencia; esta economía de objetos es la que luego se conoció como la navaja de Occam.

La navaja de Occam hace referencia a un tipo de razonamiento filosófico, descrito por primera vez por Guillermo a principios del siglo XIV; basado en una premisa muy simple o principio de simplicidad o parsimonia: “en igualdad de condiciones, la solución más sencilla es probablemente la correcta”. Su teoría inductiva del conocimiento, cercana al empirismo, le llevó a una visión contingente del mundo, en la que abrió amplios espacios para la libertad. A causa de esta serie de cosas se enfrentó con la Iglesia y como consecuencia fue expulsado de la Orden Franciscana.

Finalmente, en 1349 en la ciudad de Baviera donde residió, murió a causa de la peste negra.

La navaja de Occam

La navaja de Occam

Se atribuye a Guillermo de Ockham (1280-1349) que fue un fraile franciscano y filósofo escolástico inglés, oriundo de Ockham, un pequeño pueblo de Surrey. Sus ideas se convirtieron muy pronto en objeto de controversia. Ockham ha sido llamado «el mayor nominalista que jamás vivió» y englobándose dentro de los principios fundamentales de la filosofía de la escuela nominalista que opera sobre conceptos individualizados y casos empíricos.

 La navaja de Occam es un principio de economía o principio de parsimonia, un principio metodológico y filosófico. El concepto que describe es tan simple como revelador: ante dos posibles hipótesis para explicar un suceso, es mucho más probable que la más sencilla sea la correcta y no la más compleja.

La denominación de navaja de Ockham apareció en el siglo XVI, y con ella se expresaba que mediante ese principio, Ockham «afeitaba como una navaja las barbas de Platón», eliminando de su sistema filosófico multitud de entidades e idas innecesarias, ya que únicamente daban complejidad a algo que se podía explicar de un modo más sencillo.

Desde su concepción, la navaja de Ockham ha sido utilizada en multitud de ramas del conocimiento, tales como la economía, la lingüistica, teología, biología, informática y estadística. De hecho, se puede decir que ha pasado a formar parte de la cultura popular, ya que a la hora de mentir, la mayoría de la gente opta por la simplicidad frente a la complejidad, ya que suele dar credibilidad y mejores resultados. Otra cuestión diferente serán las evidencias que apoyen la teoría. Así pues, de acuerdo con este principio, una teoría más simple pero menos correcta no debería ser preferida a una teoría más compleja pero más correcta.

Aunque ninguna ley actual se ampara en este principio filosófico para emitir un juicio, ya que el derecho establece que las pruebas y testimonios siempre han de estar por encima de cualquier tipo de conjetura.

Teoría de la Navaja de Ockham

Teoría de la Navaja de Ockham

La navaja de Ockham es un principio filosófico atribuido a Guillerdo de Ockham, según el cual cuando dos teorías en igualdad de condiciones tienen las mimas consecuencias, debe preferirse la teoría que aparentemente vemos que es más simple a la probablemente más compleja.

La denominación de navaja de Ockham expresaba que mediante ese principio, Ockham "afeitaba como una navaja las barbas de Platón" , ya que se podía observar que la filosofía de Guillermo era mas simple con respecto a la filosofía de Platón.

Una breve explicación a todo lo escrito anterioirmente se puede explicar con una frase de este mismo filósofo: "En igualdad de condiciones, la explicación más sencilla, suele ser la correcta".

La navaja de Ockham se aplica a casos prácticos y específicos, englobándose dentro de los principios fundamentales de la filosofía de la escuela nominalista que opera sobre conceptos individualizados y casos empíricos.

El principio de parsimonia se puede definir como la expresión del sentido común, y su aplicación no debería plantear problema. Sin embargo, los desacuerdos surgen a la hora de definir la noción de sencillez de una hipótesis. En efecto, los hábitos de pensamientos y las creencias determinan en gran medida lo que una persona está dispuesta a considerar sencillo.

¿Qué es la Navaja de Ockham?

¿Qué es la Navaja de Ockham?

William of Ockham fue un filósofo inglés, más conocido en español por Guillermo de Occam y llamado Venerábilis Incéptor (el velnerable principiante) por ser considerado el príncipe del nominalismo*. Nació en Ockham, Surrey y falleció en Munich (1290-1349). Tras ser expulsado en el año 1328 de la Orden Franciscana, buscó amparo en Felipe el Hermoso de Francia y luego en Luis IV de Baviera (emperador del Sacro Imperio Romano Germánico).

Podemos decir que sus conclusiones dentro de la filosofía eran notablemente radicales. Afirmó que fuera de la mente, lo universal no existe en absoluto y consideró indemostrable, por la sola vía del entendimiento, la existencia de Dios.

Por otro lado, la influencia de este filósofo inglés dentro de los modernos métodos científicos ha sido decisiva, propugnando que se escoja siempre la más sencilla entre dos explicaciones posibles de un hecho: “Pluralitas non est ponenda sine necessitate” ("La pluralidad no debe ser planteada sin necesidad’’) o dicho de otra forma, ’’Entia non sunt multiplicanda praeter necesitatem’’  (que traducimos como “las entidades no deben multiplicarse sin necesidad”). Este principio, formulado en el siglo XIV, es el que conocemos como ’’Navaja de Occam’ y actualmente, se emplea como una regla general para guiar a los científicos en el desarrollo de modelos teóricos, aunque debemos tener claro que no nos garantiza que la respuesta más sencilla sea correcta, simplemente establece prioridades.

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*Es un sistema fundado por Guillermo de Occam, y seguido por varios maestros en la Edad Media. Consiste en negar toda realidad a los términos genéricos, afirmando ser meras palabras, a diferencia de los términos particulares e individuales que son los verdaderamente reales.

La navaja de Occam

La navaja de Occam

Guillero de Occam nació en Surrey, Inglaterra. Entró en la orden de los franciscanos y estudió y enseñó en la Universidad de Oxford desde 1309 hasta 1319. Conocido como Doctor Invincibilis, en latín, ’Doctor invencible’, y Venerabilis Inceptor, en latín, ’Venerable iniciador’. Acusado por el papa Juan XXII de impartir enseñanzas peligrosas. Se alió con los franciscanos contra el papa en una disputa sobre la pobreza de la orden y huyó a Munich en 1328 para acogerse a la protección de Luis IV. Murió el 9 de abril de 1349 en el convento franciscano de Múnich, probablemente a causa de la peste negra. Fue rehabilitado póstumamente por la Iglesia oficial en 1359.

La navaja de Occam (o de Ockham) es un principio de razonamiento formulado al final de la Edad Media atribuido a este monte franciscano y filósofo, y conocido bajo varios nombres: principio de economíaprincipio de parsimonia o de simplicidad

En economía, el argumento de la navaja de Ockham se utiliza en la teoría microeconómica del comportamiento del consumidor. Al no ser necesaria la utilidad cardinal, sino sólo la ordinal para explicar su comportamiento, se escoge esta última, por ser la explicación más sencilla de las dos.

Principio de simplicidad o parsimonia.- "En igualdad de condiciones, la explicación más sencilla, suele ser la correcta". Según esto, cuando dos teorías en igualdad de condiciones tienen las mismas consecuencias, la teoría más simple tiene más probabilidades de ser correcta que la compleja, dice Occam. El principio de parsimonia es pues la expresión del sentido común, y su aplicación no debería plantear problema. Sin embargo, los desacuerdos surgen a la hora de definir la noción de sencillez de una hipótesis. En efecto, los hábitos de pensamientos y las creencias determinan en gran medida lo que una persona está dispuesta a considerar sencillo.

En su formulación original del siglo XV, en latín, dice «pluralitas non est ponenda sine necessitate», es decir que las cosas esenciales no se deben multiplicar sin necesidad. En lenguaje moderno significa que no se deben multiplicar las causas, es decir las hipótesis en un razonamiento: Un raciocinio basado en premisas menos numerosas y más sencillas es más verosímil. Cuanto menos se supone, mejor

La navaja de Ockham no se considera un principio irrefutable de la lógica, y ciertamente no es un resultado científico. «La explicación más simple y suficiente es la más probable, mas no necesariamente la verdadera», según el principio de Ockham. En ciertas ocasiones, la opción compleja puede ser la correcta. Su sentido es que en condiciones idénticas, sean preferidas las teorías más simples. Otra cuestión diferente serán las evidencias que apoyen la teoría. Así pues, de acuerdo con este principio, una teoría más simple pero menos correcta no debería ser preferida a una teoría más compleja pero más correcta.

Esa cosa llamada ciencia

Esa cosa llamada ciencia

Todos conocemos cosas del mundo y de nosotros mismos. Algunos conocimientos nos los han enseñado, otros los hemos ido adquiriendo con la experiencia. En algunos casos hemos tenido que estudiar, en otros han sido intuiciones que han surgido casi espontáneamente.

Aquellas cosas que conocemos por nuestra experiencia son el conocimiento común, el conocimiento “ordinario” que todos tenemos de las cosas (el cielo es azul, las cosas caen al suelo, las heridas cicatrizan).

Tenemos otros conocimientos que completan éstos y que son producto de un razonamiento diferente, son conocimientos científicos. Para saber por qué el cielo es azul, tenemos datos proporcionados por la astronomía (que nos habla del universo) y la óptica (que nos habla de la luz y de la visión). Para saber por qué las cosas caen al suelo disponemos de la ley de la gravedad, que ha sido estudiada por la física. Para saber cómo y por qué cicatrizan las heridas, tenemos datos de la biología y la medicina.

La Ciencia, en un sentido amplio, se refiere a un modo de conocimiento, pero no es el único modo posible de conocer. Sus características son las siguientes:

  • Está formulada en un lenguaje preciso y riguroso (que es común a todos los científicos de una misma disciplina).
  • Es un conjunto de enunciados acerca de algo, que se ordenan en un sistema.
  • Se elabora de acuerdo con un método específico: el método científico.
  • Elabora conocimientos que han de ser contrastables (debe haber algún modo de comprobar si lo que afirman sus enunciados es verdadero o falso).
  • Es comunicable (afirma cosas que puedan compartir los demás científicos y, al hacerlo, están intentando decir algo sobre el mundo objetivamente).
  • Es un proceso dinámico, histórico y siempre en revisión.
Son muchas las definiciones que puedes encontrar de ciencia. James Randi, famoso ilusionista fundador en Estados Unidos, junto con Paul Kurtz o Carl Sagan, entre otros, del Commitee for the Scientific Investigation of Claims of the Paranormal, CSICOP la definie como una cuidadosa, disciplinada y lógica búsqueda del conocimiento acerca del mundo que nos rodea, obtenida tras examinar la mejor evidencia disponible, siempre sujeta a refutaciones, correcciones y mejoras si se encuentran pruebas más concluyentes. El célebre médico y divulgador mejicano Dr. Ruy Pérez Tamayo afirma que la ciencia es una actividad creativa cuyo objetivo es la comprensión de la naturaleza y cuyo producto es el conocimiento.

La navaja de Occam

ockham

La navaja de Occam es un principio filosófico atribuido a Guillermo de Ockham (1280-1349), según el cual cuando dos teorías en igualdad de condiciones tienen las mismas consecuencias, la teoría más simple tiene más probabilidades de ser correcta que la compleja.

Por ejemplo, si un árbol achicharrado está caído en tierra, podría ser debido a la caída de un rayo o debido a un programa secreto de armas del gobierno. En el caso del árbol, la explicación más simple sería la caída del rayo.

En ciencia, la navaja de Occam se utiliza como una regla general para guiar a los científicos en el desarrollo de modelos teóricos, más que como un árbitro entre los modelos publicados. En el método científico, la navaja de Occam no se considera un principio irrefutable de la lógica, y ciertamente no es un resultado científico. "La explicación más simple y suficiente es la más probable, mas no necesariamente la verdadera", según el principio de Ockham. En ciertas ocasiones, la opción compleja puede ser la correcta.Su sentido es que a igualdad de condiciones, sean preferidas las teorías más simples. Otras cuestiones diferentes serán las evidencias que apoyen la teoría. Así pues, de acuerdo con este principio, una teoría más simple pero menos correcta no debería ser preferida a una teoría más compleja pero más correcta.

La teoría de la navaja de Ockham se aplica a casos prácticos y específicos, englobándose dentro de los principios fundamentales de la filosofía de la escuela nominalista que opera sobre conceptos individualizados y casos empíricos.

Para más información pincha  aquí.

8 datos interesantes de los mosquitos

Uno de los animales que más víctimas humanas provoca cada año mide apenas unos milímetros, y vive prácticamente en todo el globo salvo en los polos. Este  nace en en fondo de las charcas, vive su primera etapa como pupa filtrando microorganismos en el agua, y es un vector de enfermedades infecciosas sin parangón en el reino animal. Los organismos que transmite su picadura son responsables de más de 200 millones de infectados nuevos cada año.

1) Un mosquito puede “oler” la sangre humana de su cena desde una distancia de hasta 50 kilómetros.

2) Un mosquito puede transmitir enfermedades fatales, entre ellas la malaria, el dengue, la fiebre del Río Ross y unas cuantas más. Al menos un millón de personas muere de malaria en todo el mundo cada año.

3) Los mosquitos no pueden transmitir HIV. El virus no puede sobrevivir dentro del mosquito.

4) El mosquito hembra necesita la sangre para obtener proteínas para poner sus huevos. Como los machos no ponen huevos, no necesitan sangre, y no “pican”.

5) En 2001, El Instituto de Investigación Médica Queenslan en Brisbane, Australia, anunció los resultados de un estudio sobre picaduras de mosquitos en gemelos idénticos y no idénticos. Los investigadores concluyeron que el 85 por ciento de la atracción que los mosquitos sienten por algunos humanos es genética en origen.

6) Los mosquitos en realidad obtienen la mayor parte de su energía principalmente gracias al azúcar. Tanto los machos como las hembras se alimentan del néctar de las plantas, los zumos de fruta y otros líquidos de origen vegetal. Queman el azucar como combustible para volar, y deben volver a llenar el depósito a diario. La sangre solo la necesitan para la producción de huevos por lo que la consumen con menos frecuencia.

7) Según el Dr Steven Schutz , aunque una vez se pensó que los tipos de sangre eran un factor importante en los diferentes porcentajes de atracción, en la actualidad esta teoría ha sido desacreditada.

8) ¿Es cierto que cuanto más alta es la temperatura, más probabilidad hay de que piquen los mosquitos? La temperatura del aire podría ser un factor para que los moquitos “piquen”, pero algunas veces prefieren temperaturas bajas como los 15º para picar.

fuente:www.maikelnai.es 

http://www.maikelnai.es/2007/01/14/8-datos-interesantes-sobre-los-mosquitos/

IV Encuesta Nacional de la Percepción Social de la Ciencia y la Tecnología (FECYT)

IV Encuesta Nacional de la Percepción Social de la Ciencia y la Tecnología (FECYT)

Según la Cuarta Encuesta de Percepción Social de 2008 comparada con las anteriores, se ha podido percibir una gran mejora ya que se puede apreciar un aumento considerable del interés, la información y la opinión de los encuestados sobre las ciencias y la tecnología. Lo vamos a poder confirmar con las siguientes tablas y comparándolo con la encuesta anterior. 

Motivos por los que se muestran poco o nada interesados/as en temas relacionados con la ciencia y la tecnología

 Encuesta 2006Encuesta 2008
No lo entiendo34,1%33,6%
No despierta mi interés25,2%17,2%
No hay razón específica6,3%12%
Nunca he pensado sobre ese tema16,1%10,5%
No lo necesito11,9%9,9%
No tengo tiempo8,2%8,9%
Otras razones0,3%0,3%
NS/NC6,257,6%

En esta tabla se puede observar que los porcentajes ha disminuido mucho los ultimos 2 años, como por ejemplo, el interés que muestra la gente sobre la ciencia y ante todo las personas que nunca habían pensado en ese tema ha bajado mucho repecto a otras encuestas.

Valoración del Nivel de educación científica y técnica recibida

 Encuesta 2006Encuesta 2008
Muy alto/ Alto11,1%8,0%
Normal35,1%45,4
Bajo/ Muy bajo52,3%45,8%
No sabe1,2%0,7%
No contesta0,3%0,1%

Se puede observar un gran aumento en la población que ha recibido una educación normal y desciende el nivel de muy bajo en un 13,5%, que es un buen porcentaje.

La conclusión es que cada vez las personas estan más culturizadas y entienden más sobre temas relacionados con la ciencia y tecnología, lo que supone un balance favorable para la sociedad de hoy en día.